Algunos dicen alzar la vista
Otros ni abrir los ojos
Los primeros radicales
Rechazan todo lo pasajero
Resistiendo
Los placeres que satisfacen
al deseo, amo y dueño
Los segundos prisioneros
Arden en las llamas del fuego
Quemando
El espíritu olvidado
en un suspiro
de dolores y gemidos
Y aún hay unos terceros
que llevan en su pecho el duelo
del anhelo insatisfecho
de placeres y deseos
de un carpe diem pasajero
y el mundo mal hecho
Grito
No hay nombre que pronunciar
Nadie a quien llamar
¿Dónde estás?
Pregunto a la Divinidad
Otras veces me has venido a acompañar
Implacable la busco y no la encuentro
Ya no hay sol ni luz ni cielo
Grito
Y su voz escucho
en el infinito vacío
de esta oscuridad
desde donde me susurra
lo indecible de la verdad
Es un largo camino
es como un laberinto
donde uno se pierde
hasta que al fin
Algún día
encuentra la libertad
Es un largo camino
es como un reino
donde gobierna la profundidad
donde espíritu y mundo
jamás se pueden olvidar
Grito
Y suena el eco infinito
La verdad
Siento vacilar
al igual que el funambulista
suspendido en el aire
sobre la cuerda floja
atraviesa el abismo del vacío
sin dejarse llevar
por el vértigo cegador
Y embriagada de abismo
miro hacia todas partes
donde podría caer
dando un mal paso.
Y olvidando el miedo
Continuo avanzando
al igual que él
hacia el otro extremo
para abrazar
al sueño eterno.
Sandra Cabestany