dimecres, 21 de maig del 2008

LIBERTAD

¿Por qué escribir?
Porque mata y cura, porque ayuda al pensamiento a discurrir entre aquello espúreo de nosotros mismos y de todo sobre cuánto nos rodea, porque nos corrige y el error nos enseña, porque es una de tantas otras huellas que nos dan una señal de lo que es hostil y ajeno y lo que en realidad vale la pena, porque las palabras socorren la vida del alma, porque escribiendo continuamos aunque no nos agrade la idea de seguir haciéndolo, porque creer en palabras nos ayuda en el entendimiento, porque es destruir barreras, derrumbar cimientos, porque es llegar al más allá con aliento y ver el anochecer, la oscuridad o al sol despertar, porque es seguir permaneciendo en un vacío o una luz en la que dejarse llevar entre ríos de palabras, significados, buscando y encontrando algún sentido del dolor más sufrido, haber nacido, crecer, seguir creciendo para darse la oportunidad, aún no siendo nada, de algún día llegar a serlo, porque así perdemos el miedo y porqué aún siendo imperfectos dejamos constancia de todo ello, porque queremos dar cuenta de lo que hacemos y dejamos de hacer, porque manifestamos todo aquello en lo que no podemos creer, porque las palabras también alumbran cada rincón de esta realidad tan nuestra.

¿Por qué soñar? Porque inventar con palabras el mundo si hace falta es mejor que someterse a lo que desagrada, porque luchar contra la realidad es preferible a no hacer nada, porque aún sin alas nos impulsa a volar hacia el espacio de la libertad, porque nada puede censurarse y todo se puede imaginar, porque es el placer de pensar en lo que no está, trasladarse más allá y tener visiones de siluetas que podrían ser también realidad, porque nos aleja de ésta deseando encontrar la ficticia felicidad y caer una vez más, porque dejar de sentir las llamas del fuego y creer tocar el cielo es tener la dicha y seguir sufriendo, porque place dejarse cegar y saborear aunque sea un instante y nada más la ansiada inexistencia de lo que es cruel y fatal, porque soñar es tener sueños, porque es consustancial y constituye al ser humano, porque es un escape, una fuga de sentidos condensados, porque con ellos vemos y pensamos más allá de lo que nos han enseñado, porque soñando provocamos lo que deseamos, porque cambiamos, volamos y regresamos con el ánimo motivado, porque soñar es ser libre incluso del tiempo, alcanzar los astros del universo tras un largo viaje, relajarse en un suspiro, morirse en él y seguir siendo lo que se es.


S. C.